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timidito

El corazón condenado_Barker Clive_1986

El corazón condenado_Barker Clive_1986

"No había compasión de este lado del Cisma; solo había lágrimas y risas. A veces, lagrimas de alegría (por una hora libre de espanto; incluso por una tregua que durara un suspiro); otras veces, risas que estallaban, de un modo igualmente paradójico, ante el panorama de un nuevo horror inventado por el ingeniero para infligir dolor".

           

Se trata de una novela corta o de un cuento largo, unas 60 páginas, que forman parte de la colección "Novelas de Sangre".  Su autor es el causante de algunas de las producciones de terror más reconocidas que han llegado al cine como Hellrasiser o Candyman.

 

            Precisamente la historia que nos ocupa es la precursora de la por el momento "ontología" Hellraiser. Para mi entender esta desigual serie marca un hito en el cine de terror destinado al dvd, nada de publicidad, nada de cines y pensada para un público algo marginal (principalmente recomiendo las tres últimas entregas).

 

Hay tanta y tan buena publicidad de Barker Clive en Internet que solo voy a explicar que se trata de un autor absolutamente reconocido por la crítica y por los consumidores de este tipo de literatura y verdaderamente me ha parecido una obra disfrutable, completa y aconsejable. No se llega a sentir miedo de que se abra un infierno al pasar una página más, pero si es fácil llegar a algún tipo de deseo de profundizar en el tema del libro.

 

¿Es posible confundir el placer y el dolor? Desde luego que es posible, los centros neurológicos del placer y del displacer están tan cerca que es muy fácil que las percepciones puedan confundirse...

 

            La historia es por casi todos conocida por las películas, una caja de madera, la Configuración de Lemarchand, que no es más que una puerta a un tipo de infierno que la percepción del placer o del dolor (¿acaso no son la misma cosa?) que le ofrecen los cenobitas a quien consigue descubrir como se abre la caja, ya sea buscando un placer infinito o simplemente por azar.

 

           

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