Tokio blues_Haruki Murakami_1987
No creo que haya mucha diferencia entre lo que se piensa al tener 20 años o al tener 30 (o más), llega un momento en el que las preocupaciones ya serán siempre las mismas. Esta idea es la que extraigo después de leer “Tokio Blues”, la historia de un fragmento en la vida de Watanabe.
Un aeropuerto y una canción hacen de magdalena para desencadenar la historia.
El sentimiento de culpabilidad del protagonista se refleja a lo largo de toda la historia, así como la idea de inutilidad de los actos cotidianos de la vida.
En la novela está muy presente el sexo, pero no un sexo erótico, sino descriptivo, crudo. Así como el amor o la muerte, una muerte que no se opone a la vida, sino que está incluida en ella.
Sólo dos detalles más, el primero de ellos es la exposición al suicidio que sufre Watanabe que relativiza la percepción de lo vivido después, resulta muy creíble y realista.
El segundo, no es ni mucho menos una obra exenta de humor, uno de los personajes más divertido es el compañero de habitación en el colegio mayor (apodado “tropa de asalto”). Me quedará la duda o la certeza de que es un nuevo caso literario des Síndrome de Asperger.
Una novela absolutamente recomendable, para mi ha supuesto una sorpresa y un nuevo frente abierto.
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