Poema, lluvia, por David
Perlas transparentes que caen como flechas
sobre las sucias aceras
para limpiar las almas que son de papel,
y empapar a las verdaderas.
Madre primigenia
que tras la paradas,
arracimas los corazones
devolviéndolos a su condición primera,
esencia de la que nunca debieron apartarse
creando una inmensa tristeza.
No te olvides de volver
porque el sol salga,
pues la tierra esta sedienta de sinceridad
y yerma por las mentiras vanas;
y necesita que revivas su verdor
descargando con fuerza tu agua,
impregnandolo todo de nuevo
con tu gris esperanza.
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Gustavo -