Relato
No se me olvida que no seguí hasta aquí a tu corazón.
Seguí a ese haz de luz que tú eras, a ese rastro que tú formas. Te seguí porque aún eras luminosa, estaba adivinándote y así te buscaba, con las manos, como un recuerdo justo en el momento de despertar.
Te seguí porque, entonces, era difícil desprenderse de ti y no se me había olvidado, que desde donde yo miraba me parecías transparente.Fue por todo eso, por eso que llegué hasta donde tu estabas, por una razón que solo era importante para mi.
0 comentarios