Blogia
timidito

relato

relato

No me es extraño el camino de regreso. El trayecto tiene la forma de un círculo, tan minúsculo que parece que no me he movido.

 

Reconozco mis huellas y mis pasos buscan los pasos que ya recorrí. Despacio. Los recuerdos nuevos y los antiguos se confunden, son los mismos.

 

Duele menos, parece más corto.

 

Me prometí que no volvería, pero sé que no puedo dudar. No te habría olvidado nunca. Ahora sé que te olvidaré.

 

Puedo caminar con los ojos cerrados y perderme dentro de mi, pienso que tengo suerte, que respiro, me siento vivo, oigo latir mi corazón, se hincha y se hace chico, cada vez más grande y cada vez más pequeño, parece que puedo controlarlo.

 

Dos latidos nunca son el mismo, nunca son iguales. Se aprende cuando se ve un corazón por dentro.

 

Tengo suerte, parece un milagro, me siento vivo. Siento que no hay nada demasiado importante, respiro hondo, me olvido de las quejas, de las dudas, miro dentro de mí y ya no me parece que no haya nada. Los recuerdos antiguos se pierden, los nuevos ya no parecen la misma cosa. Te recuerdo desde lejos, también yo lo estoy si cierro los ojos.

 

Sigo caminando.

0 comentarios